Camino azaroso

Este cuento es prácticamente exclusivo para usted. Las partes subrayadas son elegidas al azar de un total de diez posibilidades distintas para cada una. Como son dieciocho, quiere decir que este cuento tiene un trillón (1018) de combinaciones distintas. Puede probar otras recargando la página.

 

Me acercaba peligrosamente a la muerte. Estaba cada vez más cerca, pero no hacía nada para evitarlo, porque estaba pensando en otra cosa. Tanto me acerqué, que llegué nomás. ¡Maldición! Llegué a un lugar donde nunca antes había estado y no podía salir. En ese momento supe que me había equivocado.

¿Cómo salir de esa situación? Quise recurrir a la Policía. Pero no podía, no sabía si existía. Hasta que se acercó un barra brava de Nueva Chicago. Pronto quedó claro, sin embargo, que no estaba en condiciones de ayudarme porque estaba bajo los efectos de alucinógenos. “Qué cagada”, pensé, “nadie me saca de acá”.

Como de algún modo tenía que sobrevivir, resolví sembrar soja. El problema era que eso requería tiempo y dinero, entonces debí conformarme con la resignación de la muerte inminente.

Luego de algunos minutos de desesperación, decidí que el único que podía sacarme de ahí era yo mismo. Era la única chance que tenía. Debía tramar un plan para lograrlo, pero no tenía papel ni lápiz. Entonces pensé: ¿qué haría Sai Baba en esta situación? Eso me resultó muy útil, porque me di cuenta de que, sin dudas, utilizaría sus superpoderes para salir. Así que resolví seguir ese plan, y por suerte al iniciar el plan, se abrió un camino que no había visto antes y pude salir gracias a él.

Luego de superar esa difícil etapa, viví feliz para siempre.