Cómo aparentar sabiduría

Usted ha sido designado comentarista del Mundial. En ese momento le viene el miedo: «pero si yo no sé nada de fútbol». No se preocupe, puede recurrir a simples trucos para salir del paso y quedar como un estudioso del deporte.

1. Tome a su público como lo que es

En un Mundial, la gran mayoría del público no sabe nada de fútbol, igual que usted. Con lo cual, con sólo explicar aspectos básicos quedarán impresionados por su performance. Puede aclarar la regla del off-side, decir el tamaño exacto de los arcos o agarrarse de lugares comunes sobre cada equipo («Brasil juega bonito»). Si no conoce estos conceptos básicos, se los puede preguntar a alguno de los otros enviados, o a su equipo de producción, que está para ayudarlo a usted a quedar bien.

Aparte, en el Mundial es cuando las mujeres miran fútbol masivamente. Y las mujeres saben menos que usted, por lo que es una gran oportunidad para impresionarlas.

2. Evite el tema

Es muy útil hablar de algo distinto al fútbol, de esta manera su falta de conocimiento al respecto no quedará tan en evidencia. Hable de las características del país que está visitando, de la temperatura, de lo que ocurre a su alrededor. Comente si el café que está tomando es sabroso. Puede hacer también chistes internos, con lo que generará una inemdiata complicidad con el público.

3. Use los datos que tiene a mano

La FIFA proporciona una serie de estadísticas que vienen muy bien para rellenar. Son 90 minutos de transmisión de partido, más entretiempo, antes y después. Entonces conviene tener cerca las planillas oficiales. Allí se encontrará con la altura de los jugadores, la edad, la cantidad de partidos jugados en clubes y selección y otros datos pertinentes. Así, cuando tome protagonismo algún jugador, usted podrá tirar esos datos y parecer que sabe mucho.

En el transcurso del partido, le acercarán otras estadísticas, como porcentaje de posesión del balón, o la cantidad de kilómetros que corrió cada jugador. Puede usarlas también. Insértelas en su comentario durante el segundo tiempo, para dar la ilusión de que usted está siempre informado.

4. PNT

El acrónimo significa «Publicidad No Tradicional». Son los que se conocen vulgarmente como «chivos». No se preocupe, no va a pisar terreno nuevo y desconocido, en la televisión no hay nada más tradicional que los PNT. A pesar de que en general están prohibidos por la FIFA, igual puede usarlos con cierta moderación. Mencione varias veces el nombre del canal en el que está transmitiendo, hable de los próximos partidos que van a televisar. Incluso, puede hablar de otros programas, por ejemplo el que va después del partido. Esta información irrelevante le ayudará a ocupar preciosos segundos de transmisión, y con ella tendrá menos cosas que decir sobre el partido en sí.

5. Prediga

El arte de aparentar sabiduría debe mucho a la predicción. El mecanismo funciona así: durante los primeros minutos del partido, diga algún concepto muy vago, aplicable a cualquier partido, por ejemplo «me parece que en este partido van a ser muy importantes las jugadas de pelota parada». Dígalo tres o cuatro veces, para que quede clara su predicción y de paso para llenar tiempo. Si en un momento se produce un gol de pelota parada, recuerde a los espectadores su predicción. Hágalo en plural, diga «como anticipamos», no «como anticipé», así presenta la ilusión de que es parte de un equipo.

Si la predicción llegara a fallar, no se haga problema, sólo ignore haberla hecho.

6. Haga trabajar a sus productores

No es suficiente con los datos proporcionados por la FIFA. Los números se leen muy rápido. Consiga que su equipo de producción le redacte dos o tres párrafos con curiosidades biográficas de cada jugador. De esta manera, podrá mecharlos entre los datos de la FIFA, los datos de la ciudad que visita y las apreciaciones del relator. Y, ya que está, tendrá un material de valor agregado, que los demás no tienen.

7. Repita

Apréndase un par de conceptos generales sobre el fútbol, por ejemplo «el mediocampo es el lugar más importante de la cancha, por donde pasa el verdadero juego». No importa si son conceptos discutibles, o directamente falsos. Dígalos cuatro o cinco veces por tiempo, insista con ellos, use un tono didáctico para que los telespectadores crean que están aprendiendo algo valioso. Así logrará que esos conceptos terminen siendo aceptados por el gran público.

8. Cite antecedentes

Tenga a mano un especialista en estadísticas que le diga cuándo ocurrió en torneos anteriores algo similar a lo que está pasando. Por ejemplo, si uno de los equipos va ganando 1-0, haga que su ayudante le informe cuándo fue el último 1-0 protagonizado por ese equipo. Supongamos que fue en 1966. Entonces exagere: diga que «después de 44 años, el equipo X está ganando 1-0».

9. Apele a la autoridad

Haga gala de sus contactos, de grandes personajes que le hayan dicho alguna vez algo. Si es necesario, invente esos encuentros o pídale a su equipo de producción que le entregue una lista de citas célebres. Por ejemplo, si usted está comentando un partido de Alemania, no se olvide de la frase de Lineker sobre la naturaleza del fútbol. Tampoco olvide decir que fue Lineker quien la pronunció. Pero preferentemente hable de cosas que le hayan dicho a usted, aunque no sean muy relevantes. Si tiene una noticia, o semi noticia, sobre algo, tírela, aunque no esté relacionada con el partido en sí. Puede usar también un pequeño truco extra: anuncie unos minutos antes que va a dar una noticia. De este modo enganchará al espectador, que evitará cambiar de canal mientras espera ser iluminado por usted.

10. Comuníquse con la audiencia

Tenga una dirección de mail a mano, o un perfil de Facebook. Dígalo al aire y relájese: los espectadores harán el trabajo por usted. Comentarán las jugadas, tirarán datos y harán preguntas de las que su equipo de producción podrá averiguar la respuesta. Elija los mensajes que lee en la transmisión, cuidando de no dar aire a las críticas que puedan llegar sobre usted. Si algún dato llegara a estar mal, la culpa será del que la envió, usted no hizo más que repetirlo.

11. Pida obsecuencia

Su pareja en la transmisión, el relator, estará demasiado ocupado como para decir algo profundo sobre el partido. Pero es el primero que debe escucharlo, y el que transmite las emociones que luego el público imita. Así que indíquele que debe elogiarlo a usted un par de veces, mencionar cuánto sabe usted, qué gran orgullo es para él trabajar con usted. Exíjale que pronuncie su nombre todo lo que pueda.

Retribúyale un poco los elogios, pero no pierda la oportunidad de cargarlo si se da la ocasión, así se sabe quién es más capo. Estas cargadas hágalas durante el espacio de los chistes internos, no las convierta en algo permanente porque corre el riesgo de irritar a su compañero y sufrir represalias.

12. No tenga miedo

Recuerde que el Mundial es una fiesta, debe primar la alegría. Muéstrese siempre seguro de lo que dice, independientemente de su posible falsedad. No tema contradecirse, el público no posee memoria de corto plazo, y si alguien se llega a dar cuenta podrá quedar como flexible. Eso sí: exija excelencia por parte de todos los demás. De los jugadores, de los árbitros y de la organización. Son ellos, no usted, los que tienen que proporcionar un gran espectáculo para el público.